Archivo de Abril, 2008

Abr 16 2008

Entrevista con Xavier Kirchner

Hace bastante tiempo que vengo oyendo hablar de Xavier Kirchner, aunque sólo he tenido la oportunidad de conversar con él en dos ocasiones: dos conferencias que yo he moderado y en las que él era ponente.

La primera fue en el año 2001, cuando yo aun trabajaba en Grupo Planeta. La segunda fue hace poco, tan sólo unas semanas, en la última edición del ExpoeLearning 2008 de AEFOL.
En mi opinión, Xavier es una persona admirable, y lo digo con todas las letras porque así lo pienso. Ya cumplidos los 60, Xavier sigue expresándose en público con una cercanía y una inmediatez que desarman. Lejos de convencionalismos y con la enorme autoridad que da haber visto nacer el mundo digital que hoy conocemos, Kirchner es una persona próxima, yo diría que entrañable, que podría ir perfectamente de gurú por el mundo (porque lo es) y, sin embargo, trata a cualquiera de tú a tú y con gran cariño.

Sumamente inteligente e interesantísimo conversador, nos podría dar lecciones a todos porque ha hecho casi de todo en entornos tecnológicos, pero en cambio dice que sigue aprendiendo de los niños, cada día. En ambientes en que abundan los que presumen de entendidos sin serlo, Xavier es lo contrario: un verdadero maestro que va por la vida con humildad y respeto. Supongo que esa es la condición de los hombres realmente grandes y, desde luego, él lo es.

Hace años que trabaja en Grupo Telefónica, como Director de Prospectiva (adivinar el futuro y ayudar a crearlo) y eso sólo lo puede hacer una persona sabia y sensata, como Xavier.

Le dejo la palabra y transcribo la entrevista exactamente tal como él me la respondió: no me atrevería a tocar una coma. Disfruten, amigos lectores.

IB- ¿Puede resumirnos muy brevemente su CV?
XK- Como Neruda podría decir que confieso que he vivido: si la actual de la denomina “generación Y”, yo sería de algo así como la “generación B”, no trabajé programando el primer ordenador comercial de la historia, el Univac-1, pero sí trabajé con compañeros, no mucho mayores que yo, que lo habían programado.
He tenido la inmensa suerte de vivir en un mundo, el de la informática y las telecomunicaciones, en un período en el que ha sucedido casi todo, y un poco por azar y un poco por buscármelo, jugando muy distintos papeles: he puesto en marcha y dirigido o co-dirigido dos centros de cálculo universitarios y tres centros de I+D de grandes empresas de proyección internacional, he tenido mi propia empresa y también trabajado como free-lance, he diseñado programas de TV …
En el campo de las tecnologías para el aprendizaje y la enseñanza he hecho algunos “pinitos”, pero en momentos significativos de la evolución de ese campo: a principios de los 70, cuando se aplicaban teorías conductistas, se hablaba de CAI y de enseñanza programada y a principios de los 80 cuando empezábamos a hablar del aprendizaje por ensayo y error y Papert daba los primeros pasos con el “Logo”, todo eso, antes de que existiera el PC como lo conocemos hoy.
Ahora que empezamos a hablar de la Web 2.0 como la “Internet de las sinapsis” tengo la oportunidad de volver a trabajar en el tema. Me parece éste un momento fascinante.

IB- ¿Qué es la prospectiva?
XK- El diccionario dice “Ciencia que estudia el futuro en una determinada materia para comprenderlo, predecirlo e influir en él”. A mi me gusta referirme a mi actividad con la famosa frase de Alan Kay “La mejor forma de predecir el futuro es inventarlo”.

IB- ¿Por qué es importante la prospectiva para Grupo Telefónica?
XK- Aunque a los españoles nos cueste hacernos a la idea, Telefónica se mueve hoy en primeros puestos de los operadores de telecomunicaciones del mundo, y si excluimos los operadores chinos de ese ranking, oscila entre el primer y segundo puesto y mantenerse ahí no es un reto fácil.
La competencia en las TIC es como las regatas a vela, no puedes esperar a que cambie el viento para preparar los cambios de vela, has de adelantarte al cambio si quieres mantenerte en cabeza.

IB- ¿En qué están trabajando Ustedes actualmente?
XK- Uf! En multitud de temas, y evidentemente no todos son públicos. El equipo del Centro de Telefónica Investigación y Desarrollo en Barcelona es el responsable de la investigación en temas de Internet y Multimedia para todo el grupo. Trabajamos en servicios que hoy pueden parecer ciencia ficción pero que quizá mañana estén en todas las casas o todos los bolsillos: televisión en 3D, teléfonos que con un gesto mandan la foto que acabas de hacer a la tele de los amigos, cámaras que detectan cuando estás cansado o de mal humor …
En mi caso, intento ver cómo Internet y los sistemas multimedia interactivos, que están en la raíz de gran parte de los cambios que experimentan las nuevas generaciones, pueden usarse en beneficio del aprendizaje y la enseñanza. El reto está en aprovechar las herramientas que están cambiando a nuestros niños y nuestros jóvenes para cambiar los sistemas de formación. Eso obliga evidentemente a repensar los propios conceptos de lo que es educación y lo que es el papel del profesor.

IB- ¿En qué soportes electrónicos se distribuirá más la educación del futuro? ¿A qué colectivos puede llegar?
XK- El conocimiento, y soy perfectamente consciente de la diferencia entre información y conocimiento, está en la red, y está en los demás seres humanos a los que podemos acceder a través de la red.
Cuando una enciclopedia como Wikipedia, hecha sin ningún ánimo de lucro por un inmenso grupo de voluntarios alrededor del mundo se puede comparar como igual con la Enciclopedia Británica, cuando personas sin conocimientos previos pueden aprender lo que necesitan sobre un tema desconocido para ellos sólo recibiendo consejos de otros en foros abiertos a todo el mundo, podemos comenzar a pensar que es tiempo de revisar el modelo educativo centrado aún hoy en “un maestro que sabe enseña a unos alumnos que no saben”.
El punto de inflexión es en lo que se ha venido a llamar Web 2.0, la evolución de la Internet de ser un vehículo para acceder a la información, a serlo para un nuevo tipo de comunicación social y trabajo en colaboración. Ese cambio cualitativo en el modelo de comunicación en el que cualquiera puede ser generador y a la vez consumidor de información, difuminándose la frontera entre un rol y otro, representa una variación sustancial en el modelo de relación de las personas individuales en sus contextos sociales y por tanto en el modelo de la educación.
La red debe ser accesible a cualquiera y en todas partes. El soporte concreto para acceder a ese mundo es un dispositivo personal, inalámbrico, ubicuo y siempre conectado. Si se llama a eso “móvil” o “ordenador personal” es un tema del contexto en el se pretende usar. En el fondo ese aspecto es irrelevante.
Lo que sí es importante es que ha de ser un dispositivo de uso universal y generalizado, disponible para todo el mundo. El 100 $ PC de Negroponte es hoy casi una realidad, ese “casi” puede desaparecer si nos lo proponemos, y creo que sin que nos lo propongamos, también.

IB- ¿Cómo funcionarán estos canales? ¿Hay algún soporte totalmente nuevo?
XK- La respuesta debería ser “no tengo ni idea”, pero la matizo: Dos de las características más importantes del entorno de tecnología en el que nos movemos son el cambio constante y lo que podríamos llamar “consumización”, quiero decir, el papel tractor que juega hoy el mercado de consumo. Las dos tienen una estrecha relación entre sí. El mercado de consumo es de grandes proporciones y cualquier cosa que pase a ese terreno de juego se abarata hasta casi la gratuidad.
Las múltiples vías que hay hoy para la comunicación, el intercambio de información e ideas, y para hacer prosperar propuestas, hace que los usuarios participen cada vez más activamente en los procesos de innovación de los servicios que les son ofrecidos. El alto número de interacciones entre los sistemas, y entre éstos y las personas, hace que los cambios, la popularización de los servicios acertados o el fracaso de los que no lo son, sucedan en periodos de tiempo cada vez más cortos.
Es imposible por lo tanto hacer predicciones y planificaciones más allá de lo que son tendencias y líneas de evolución, y sobre todo, deja de tener sentido pensar en innovar aplicaciones y servicios para los usuarios sin involucrarlos desde el principio. Es lo que se llama en jerga, el “permanente beta”, la evolución constante de los sistemas y los servicios.
Uno de los proyectos que tengo hoy en marcha, “Investiga la Investigación”, consiste en grupos de alumnos de bachillerato y último curso de ESO realizan reportajes de TV sobre científicos de punta, y lo hacen trabajando en colaboración sobre Internet. Esos grupos están dispersos por toda Catalunya y para ellos he montado una plataforma TIC, con espacios diferenciados para la comunicación, la discusión, la generación de contenidos, el almacenamiento y la edición de vídeos. La plataforma es de última generación, multitud de gigabytes de almacenamiento para todo, posibilidad de emitir vídeo en directo desde móviles, … Su coste es cero: está construida totalmente con sistemas públicos y gratuitos. Cualquiera puede hacerlo.
El reto está por tanto más en nuestra capacidad para juzgar y actuar en ese nuevo contexto que en las infraestructuras o los costes.
Como en el caso de las regatas a vela, no podemos esperar a que nos llegue el viento para preparar la maniobra. En las situaciones en que se produce una discontinuidad, sea tecnológica o de otro tipo, las sociedades que saben avanzarse a sacarle partido pueden dar un “salto de rana” en su proceso de evolución. Preparar a las generaciones jóvenes y a las que no lo son tanto para sacar ventaja de los nuevos modelos de comunicación social utilizándolos para el aprendizaje y la enseñanza es un tema que tiene gran importancia estratégica.
El sistema educativo no puede quedarse en una posición de ir a remolque de los cambios, porque éstos afectan a su propia base; debe tomar una actitud de liderazgo explorando las mejores formas de utilizar estos cambios para el mayor beneficio social. El proceso no es sencillo, porque las modificaciones de los roles de las personas pueden ser muy significativos, pero el propio sistema, en tanto que vehículo para el conocimiento y las relaciones, puede ser de mucha ayuda para llevarlo a término.

IB- ¿Cómo son las nuevas generaciones? ¿Van a interesarse de igual forma que las actuales en su educación?
XK- En los últimos años se ha producido un cambio significativo en el perfil de los estudiantes. Su constante exposición a todo tipo de información y su interacción permanente con dispositivos digitales han cambiado radicalmente su actitud, sus intereses y su comportamiento hacia la información y el conocimiento. Son los llamados “gamers” o “nativos digitales”.
Las características personales y sociales de los estudiantes son también diferentes: la capacidad de concentración mantenida, la necesidad y habilidad para hacer múltiples tareas a la vez, la constante interacción en grupo, el dinamismo de sus ciclos esperados de acción-retorno no tienen nada que ver con las características equivalentes en la era pre-digital.
La educación no ha seguido una evolución paralela a esos cambios: hay un desajuste muy importante entre como son, se comportan y esperan los estudiantes y lo que les aportan la mayoría de los sistemas de enseñanza y aprendizaje actuales. Por esa razón hay un desinterés aparente en la educación, pero deberíamos plantearnos en qué educación han dejado de estar interesados.
La mayoría de las personas que leerán esta entrevista, personas todas ellas salidas de un sistema educativo que supuestamente funcionaba, estoy más que seguro de que no serían capaces de contestar ni el 50% de un conjunto de 100 preguntas básicas cubriendo el abanico de la ciencia, la tecnología y las humanidades. ¿Por qué es eso? Porque no recordamos lo que no usamos, porque la educación basada en contenidos está condenada indefectiblemente a la caducidad.
Nosotros no protestábamos por esa ineficiencia, hemos invertido años de nuestra vida en algo que se demuestra hoy inutilizable.
¿Que hemos desarrollado con ese aprendizaje una cierta agilidad mental …? En el supuesto de que sea así, ¿es esa agilidad mental muy distinta a la que desarrollan nuestros chicos pasando pantallas de los videojuegos o buscando lo que les interesa por Internet usando Google?
Nosotros no protestábamos, las generaciones actuales, sí. Pero ahí está la única diferencia. El interés en explorar lo nuevo, la falta de miedo al cambio, la globalidad en la concepción del mundo están en los chicos y las chicas de hoy más que lo que estaban en nuestra generación. Se trata de encontrar el canal adecuado para darles cauce.

IB- ¿Cree Usted que va a seguir siendo tan importante el profesor? ¿Será alguna vez substituido por una máquina?
XK- Creo que es muy importante saber distinguir entre la base de herramientas tecnológicas en las que nos apoyamos y lo que queremos hacer con esas herramientas.
Lo primero es ese mundo del que venimos hablando en esta entrevista: un mundo que puede verse complejo, en evolución, … un mundo que a las personas de mi generación (y a las de varias generaciones siguientes) puede parecerles ajeno; un mundo que quizá ignoramos y, siguiendo la frase de Unamuno, quizá tenemos tendencia a odiar.
Ese mundo, que no es “todo” nuestro mundo, pero que cada vez es “más” el mundo en el que vivirán las generaciones a las que tenemos la responsabilidad de educar.
El mono del Siglo XXI, como sucedía en una de las primeras escenas del desarrollo de la humanidad bellamente representada por Kubrick, está inventando un nuevo uso para el fémur que se ha encontrado en las manos. Internet, una herramienta que existe desde hace tiempo, tiene una nueva forma de ser utilizada y el mundo ha dejado de ser el mismo.
Eso quiere decir que el objetivo de la educación de las generaciones en las que los fémures pueden ser usados como herramientas y como armas en lugar de ser solamente huesos abandonados en el suelo, ha de cambiar radicalmente.
Eso no significa en absoluto que desaparezca o pierda importancia el papel del profesor. “Enseñar” quiere decir algo más que transmitir información. “Enseñar” quiere decir: guiar, ayudar a dar estructura, motivar, corregir (en el sentido de usar los errores como elemento para el aprendizaje), evaluar, reconocer (en el sentido de dar reconocimiento social o de grupo), acreditar, …
Lo que sí sucede es que el “rol” de profesor puede difuminarse e incluso compartirse. No hace mucho me explicaron que una innovación que se está poniendo en práctica en algunas escuelas de formación preescolar, es mezclar en una misma clase, niños de 3, 4, y 5 años en lugar de separarlos por edades. Los mecanismos de imitación y de “mentorización” entre unos y otros tienen un indudable efecto positivo en la formación de todos. Eso mismo se podría aplicar hoy, y no en un entorno físico, sino de comunicación. ¿No podrían actuar nuestros alumnos de bachillerato como mentores de alumnos de primaria? y por qué no de alumnos de primaria de una escuela en Tucumán o en altiplano boliviano?
Los componentes básicos de la formación tienen que adaptarse a las nuevas competencias que pide la sociedad digital. Profesores y estudiantes, en un conjunto de límites difusos, son parte de una comunidad de aprendizaje y precisan de herramientas de participación individual y colectiva.
Soy consciente de que nada de lo que he dicho es realmente nuevo, hay muchas personas con amplia experiencia educativa que comparten lo que he expuesto y están trabajando en aspectos similares a los que he comentado.
Sin embargo, iniciativas aisladas y descoordinadas, pese a que puedan ser numerosas, son de una eficiencia muy baja. El sistema educativo se debe tratar y gestionar como un todo; herramientas de alcance parcial pierden efectividad por falta de seguimiento y control.
Creo que deberíamos pensar en construir una “capa” por encima de lo que existe hoy y puede existir en el futuro, que permita cubrir las funciones propiamente pedagógicas, por encima del acceso a la información, una “capa” que hoy no existe.
Mi propuesta presupone también actuar sobre la totalidad de los canales: no se trata de construir una vía paralela de formación/aprendizaje complementarios, sino integrar en un solo sistema el modelo presencial de hoy con los sistemas automatizados. Es lo que se vendría a llamar “blended learning” o aprendizaje combinado.
Los dos sistemas se tienen que considerar como partes inseparables de un proceso único, al igual que no sea concebible hoy en ninguna empresa separar una “teneduría de libros” llevada a mano de una contabilidad hecha en un sistema por ordenador.
Actuar sobre la totalidad de los canales quiere decir también, en un mundo de interacciones masivas y de necesidades de formación permanentes, no contemplar el proceso educativo como algo separado del resto de los canales de información y entretenimiento.
El reto que el sistema educativo tiene frente a sí es complejo pero es inevitable plantearlo. Nos jugamos demasiado como sociedad para pretender ignorarlo y es un reto que no corresponde aceptar solamente al estamento educativo. Las partes involucradas son muchas y abarcan desde las editoriales de libros de texto a las empresas productoras de videojuegos, pasando evidentemente por la Administración, los operadores de telecomunicaciones y los fabricantes de ordenadores y teléfonos móviles.
El tiempo del que disponemos para reaccionar no es muy largo. La compendia es global y Asia está ahí con millones y millones de personas que tienen sus propios esquemas mentales y siguen sus propios sistemas educativos.
Hay múltiples ejemplos en la historia de sociedades que se han dormido en sus laureles, han sido insensibles al cambio y, mientras estaban mirándose el ombligo y discutiendo sobre las pequeñas diferencias que había entre unos ombligos y otros, han perecido avasalladas (en el sentido literal de la palabra) por sociedades más dinámicas y más enfocadas.
La diferencia, a nuestro favor, para intentar evitar que eso se repita, es que nosotros lo sabemos. Nos lo enseñaron el clase de historia …

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