Feb 23 2004

El caso del Rector sordo (I)

Publicado por Íñigo Babot a las 10:09 en Revista eLearning

Factores críticos para la implantación de la enseñanza virtual en una universidad tradicional, sin los cuales nunca podrá funcionar.

(Tiempo estimado de lectura: 3 minutos)

Hace unos meses, este autor recibió una consulta formal del Rectorado de una prestigiosa universidad española: el Rector, en persona, quería conocer la operativa básica para introducir programas eLearning en la oferta docente de la citada universidad, y lograr que los cursos virtuales tuviesen una buena acogida general.

El enunciado de Misión que propuse para lograr el desarrollo de una implantación virtual efectiva, paralela a la oferta presencial con que cuenta esta institución desde hace siglos, fue muy sencillo (aunque su implementación práctica sea larga y complicada). De hecho, la Misión básica puede resumirse recordando una sola frase: Vivant Academia, Vivant Professores!

Concretando, en el citado artículo decía: “la academia está indisolublemente ligada a los profesores. Sin unos, la otra no existe y no puede funcionar. Y, por supuesto, los alumnos no pueden aprender. Evidentemente, esto es igualmente cierto para el eLearning: lo más importante para los estudiantes virtuales son unos buenos profesores, no una academia ultramoderna”.

En síntesis, ¿qué le dije al señor Rector? Pues intenté transmitirle:”Primero convenza usted a algunos profesores tradicionales para que le sirvan de abanderados y apóstoles del eLearning. Luego, lo demás vendrá rodado, porque el modelo virtual es muy potente. Pero debe empezar por convertir a algunos de sus propios profesores”.

El Rector me miró, perplejo, y repuso poco más o menos: “Me sorprende mucho lo que me dice. ¿Usted, que es un especialista en tecnologías, me habla de personas? ¡Lo que importa es tener una buena plataforma y unos contenidos bien estructurados, hombre! ¡Si se tiene eso, los profesores enseguida ven que el sistema funciona, que los estudiantes cada vez usan más las Nuevas Tecnologías, y se suben al carro!”

Entonces repliqué: “Siento discrepar totalmente. A sus docentes les costará muchísimo aceptar cambios y se encontrará, sobre todo, con problemas humanos. Ese, y no otro, será su cuello de botella. Lo técnico es más rápidamente solucionable. La resistencia de su claustro será su principal problema, créame”.

Pero él seguía cada vez más escéptico.

A continuación, le comenté una serie de dificultades con que se encontraría, que yo ya había visto en otras implantaciones, y que magníficamente enumera Gabriela Sacco, de V.O. & Assoc., en el excelente libro de Tecnonexo eLearning, en que ambos fuimos invitados a colaborar.

Me parece tan acertado y tan concreto el texto de Gabriela, que le pedí permiso para reproducir algunos de esos problemas con sus mismas palabras. Agradezco mucho su aportación y paso a transcribirla.

¿Qué piensa un profesor cuando le piden que complemente su actividad, con preparación y dinamización de programas eLearning? ¿Qué dudas tiene? Estas son algunas:

1- ¿Cuál será mi rol como docente en un programa de eLearning?

2- ¿Cómo se me reconocerán las horas de dedicación al dictado del curso?

3- ¿Cuáles serán mis derechos sobre los materiales que elabore?

4- ¿Me reconocerán paga adicional por la elaboración de materiales?

5- ¿Cuánto tiempo me llevará la preparación de materiales?

6- ¿Qué me exigirán al preparar los materiales para el eLearning?

7- ¿Bajará mi status y reconocimiento como docente, en comparación con los docentes de la modalidad presencial, por dedicarme al eLearning?

8- ¿Cómo administraré mi tiempo como docente?

9- ¿Quién y cómo me capacitará para el uso de Nuevas Tecnologías?

10- ¿Se mantendrá la calidad académica de los programas implementados en la modalidad de eLearning?

Tras acabar de exponer estas cuestiones, el Rector me miró y arqueó las cejas…

> Continúa… El caso del Rector sordo (II)

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