Ene 27 2004

El IESE a escena (I)

Publicado por Íñigo Babot a las 10:28 en Revista eLearning

Adam Mendelson, Director de eLearning de IESE Business School, explica la introducción de la enseñanza virtual en esta institución.

(Tiempo estimado de lectura: 4 minutos)

En las dos próximas entregas de eLearning, Corporate Learning, el autor dejará la palabra a Adam Mendelson, Director de eLearning de IESE Business School, para que nos explique la introducción de este sistema docente en la mundialmente reconocida escuela de negocios.

Antes de hacerlo, ruego se me permita expresar mi sincera gratitud a Adam por su rica y sumamente interesante aportación, además de confesar mi satisfacción al comprobar, in situ, la fuerza que está adquiriendo el eLearning en esta institución. El que escribe es buen conocedor del IESE, antiguo alumno y amigo de varios profesores. De este modo, es una alegría observar cómo mi escuela de negocios adopta la enseñanza virtual y confía en el sistema.

Cedo ya la palabra a Adam:

El eLearning en el IESE ya es un hecho y un éxito. Funciona no porque el IESE haya cambiado su ideología educativa, sino porque los métodos que el IESE siempre ha utilizado son fácilmente transferibles a los entornos virtuales.

Hace tres años, el IESE lanzó la primera edición de su Global Executive MBA, un programa que combina períodos cortos de clases presenciales con períodos más largos de eLearning. Para muchos, este programa representaba un cambio sorprendente: ¿De verdad una institución con la reputación y tradición del IESE se estaba metiendo en el mundo de la enseñanza a distancia? ¿Sería posible que este programa tuviera la misma calidad que los programas presenciales? Sin embargo, para los que habíamos participado en el diseño y desarrollo del programa, realmente el tema no había cambiado tanto. Obviamente el uso de la tecnología era una innovación importante, pero las ideologías y metodologías pedagógicas eran exactamente las mismas que el IESE aplicaba a todos sus programas. Nuestra intención no fue adaptar nuestros métodos de enseñanza a la tecnología, sino aprovechar la tecnología para poder implementar estos mismos métodos a distancia.

Es probable que al lector le parezca un plan desastroso intentar trasladar métodos presenciales a un entorno virtual, pero hemos de reconocer que los métodos del IESE nunca se han basado en la típica clase magistral.

Los procesos de enseñanza y aprendizaje en el IESE se basan principalmente en el método caso y en el trabajo en equipo. Son procesos comunicativos y colaborativos en los cuales los participantes aprenden a través del diálogo entre ellos. Al discutir los problemas y sus posibles soluciones, los participantes comparten sus ideas, experiencias y conocimientos previos, para así generar nuevos conocimientos que les ayudarán a enfrentarse a los problemas reales de sus carreras profesionales. En este sentido, el método caso consiste en practicar la toma de decisiones difíciles. Durante este proceso, el profesor no es un emisor de la información, sino que es un facilitador del diálogo. Su rol es guiar la conversación, empujando y motivando a los participantes para garantizar que saquen los puntos claves del caso presentado.

Si reflexionamos un momento sobre la utilidad verdadera de la Internet, debe quedar claro que estos métodos didácticos funcionan perfectamente dentro del eLearning. La Internet, al fin y a cabo, es una herramienta de comunicación y colaboración. Nos permite compartir ideas con quien sea, cuando sea, desde donde sea. Así pues, lo que hemos hecho en el IESE no es sustituir a nuestros profesores por ordenadores ni contenidos multimedia, sino que hemos sustituido nuestras aulas por una plataforma de comunicación y colaboración virtual. Por ejemplo, en un programa presencial, nuestros participantes reciben un caso en papel, pasan un par de horas preparando el caso dentro de su equipo, y después la clase entera se reúne durante otra hora y media en la cual discuten el caso con el profesor. En uno de nuestros módulos de eLearning, los participantes reciben el mismo caso (o en papel, o en formato digital), lo preparan durante unos días en el web de su equipo (la cual incluye herramientas de chat síncrono, foros de discusión asíncronos y carpetas compartidas para colaborar en documentos), y después pasan una semana discutiendo el caso con la clase entera en un foro de discusión guiado y moderado por el profesor.

Una pregunta lógica sería si estas discusiones virtuales llegan a tener el mismo valor que las discusiones presenciales. Hemos observado que en muchos casos las discusiones son más profundas en los foros que en las aulas porque los foros aportan todas las ventajas de la comunicación asíncrona. Los participantes y el profesor disponen de más tiempo para leer y reflexionar sobre las intervenciones de los demás. De esta manera, todos piensan en lo que quieren decir antes de decirlo. Desaparece la urgencia de decir lo primero que se nos ocurre y se acaban notando más los comentarios inteligentes que los comentarios carismáticos. Además, redactar nuestras ideas nos obliga a entenderlas y estructurarlas mejor. La comunicación escrita requiere un esfuerzo más grande, pero este esfuerzo se convierte en un dialogo más preciso, más profundo y más educativo.

La siguiente pregunta ha de ser: ¿por qué mantener los períodos de clases presenciales si las clases por Internet funcionan tan bien? (ver siguiente entrega).

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