Dic 15 2003
Simuladores educativos y learn by doing
En anteriores entregas de esta revista hablamos de los simuladores educativos como potentes herramientas pedagógicas en eLearning. ¿Cuáles son sus características principales y dónde está su verdadero valor?
(Tiempo estimado de lectura: 3 minutos)
Repasemos brevemente en qué consiste una simulación educativa, tal como la describimos en una entrega de esta misma revista, hace más de un año. Ello nos dará pie a opinar sobre el grado de evolución actual de estos instrumentos docentes.
La técnica es similar a la del simulador de un avión pero con conceptos formativos. Cualquier piloto refrenda que aprende muchísimo más practicando en un simulador aéreo (prueba, error, corrección y nueva prueba) que oyendo clases teóricas o estudiando manuales de vuelo. De hecho, se trata de una especie de método del caso online.
En los simuladores educativos se pone al alumno en la necesidad de opinar, de implicarse, de incorporar un rol en una situación verídica (o muy similar a la realidad), de escoger sus propias opciones. Se le dan detalles y se le proponen alternativas de actuación.
Luego, se le va situando en el escenario que él mismo elige y se le explican los resultados de sus acciones. Hay muchos finales posibles y el alumno obtiene feed-back del propio programa y del profesor. También puede compartir sus reflexiones, análisis, errores y aciertos con sus compañeros de curso (antes, durante y después de los ejercicios, y todo ello de forma virtual). Incluso, si lo desea, puede comparar sus calificaciones con la media de la clase, con las puntuaciones de todos y cada uno los participantes, aun sin ver sus nombres (pueden ser miles de classmates, de diferentes empresas y países). Lo cierto es que resulta francamente interesante, divertido… y se aprende de verdad: learn by doing en estado puro.
Estos simuladores, muchos aún en fase de prototipo experimental, sirven tanto para estudiar contabilidad como negociación, tanto para aprender inglés como para perfeccionar dirección de equipos, tanto para colaboradores como para altos ejecutivos. Pues bien, los simuladores educativos siguen ganando fuerza en el sector y cada vez parece más demostrada su eficacia… siempre que estén bien diseñados y su relación calidad-precio sea razonable.
Entre los ejemplos positivos o muy positivos pueden citarse los simuladores de la compañía norteamericana Forio, baratos y bien estructurados.
También los de la empresa española Moar, realizados sobre una oficina virtual, con despachos y personajes virtuales (entre los que el alumno puede moverse con ayuda del mouse), y que indican la variación de ciertos parámetros de la empresa (ventas, resultados, penetración, etc.) a cada decisión que toma el participante.
Estos dos proveedores son bastante económicos y de buenos resultados.
Otros simuladores muy eficaces son los reseñados en nuestra entrega nº 14, titulada That´s Hollywood! Sin embargo y aunque las simulaciones con video streaming y figurantes resultan altamente espectaculares y docentemente potentes, son poco asequibles por su alto precio.
Existen también un sinnúmero de ejemplos negativos, malas simulaciones (continúan dando vueltas por ahí, aunque cada vez menos) que, como siempre, no vale la pena citar.
Pero, a la larga, la Fuerza triunfa y el reverso tenebroso es derrotado, tanto en la Guerra de las Galaxias como en la vida real: afortunadamente, varios buenos equipos (además de los ya mencionados) siguen trabajando en este tipo de desarrollos por todo el mundo. Son de esperar avances significativos en estas herramientas. Y ello conllevará, también, avances significativos en el sector eLearning. Ya lo iremos comentando.







