Oct 20 2003
Un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar
¿Se pueden seguir programas eLearning estando físicamente ubicados en el puesto habitual de trabajo, en el propio despacho laboral o en la mesa que uno utiliza siempre? ¿Es mejor hacerlo desde otro lugar? ¿Qué repercusiones tiene la ubicación del alumno en la eficacia docente?
(Tiempo estimado de lectura: 3 minutos)
En el colegio de mi hijita Blanca, de cuatro años de edad, no dejan de repetirles a los niños que el orden es fundamental: un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar.
En efecto, el orden físico de las cosas, que uno aprende de pequeño, está muy relacionado con la disciplina y el orden mental que va desarrollando, al ir creciendo.
¿Es Usted ordenado en sus hábitos? ¿Se organiza bien? ¿Gestiona correctamente su tiempo y sus actividades? ¿Es un buen Director General de sí mismo?
Las personas que lo hacen bien (y no es fácil), resultan ser muy eficaces en su trabajo y en su vida privada.
Estos mismos individuos excelentes, suelen asociar espacios físicos concretos con actividades específicas, que realizan muy preferentemente en ese lugar y no en otro. Trabajan preferiblemente en su despacho (aunque puedan hacerlo, con un PC portátil, en cualquier sitio), leen en un mismo sillón de su casa, se asean en un mismo cuarto de baño (aunque, por ejemplo, puedan elegir entre varios), se sientan en un mismo sitio del aula (aunque puedan cambiar), si pueden, eligen un mismo lado del cine (aunque acudan a sesiones no numeradas y el cine esté vacío). Esto, que se llama popularmente una costumbre, suele revelar una estructura de pensamiento bien ordenada.
¿Dónde estudiaba Usted? ¿En la biblioteca de la facultad? ¿En su habitación? ¿Bajo un árbol?
Esta es una cuestión nada trivial, pues el ponerse en el lugar físico de estudio que mejor le resultara, solía ponerle en situación, desencadenar en Usted los sistemas de atención y concentración óptimos para un mejor aprovechamiento del tiempo, para una mejor asimilación.
En opinión del que escribe, el mejor lugar físico para seguir programas de educación contínua, vía eLearning, no es la mesa habitual de trabajo (pues está mentalmente asociada a la actividad laboral). Sí que puede estar localizado en el edificio donde uno tiene su despacho (es mucho más fácil y operativo así, tratándose de formación permanente), pero mejor si está en otra habitación u otra planta diferente del mismo inmueble. Así podrá asociarse ese otro sitio al estudio y ponerse en situación óptima de aprender allí.
La solución, para grandes corporaciones, podrían ser cyber-aulas: pequeñas habitaciones, ubicadas en varias plantas del edificio central de oficinas (en los pisos pares, por ejemplo), con unos cuantos PC, conexión a Internet y horarios de ocupación pre-programados (para evitar sobrecargas o tiempos muertos).
Por supuesto, esto es sólo una sugerencia: se puede también hacer de otro modo. Pero las grandes universidades corporativas están siguiendo el método de implantar cyber-aulas (a veces, cyber-cafés, pues incluyen máquinas de bebidas): aunque ocupe algo más de espacio, el resultado parece muy superior.







