Jul 07 2003

Domo Arigato y (III)

Publicado por Íñigo Babot a las 7:19 en Revista eLearning

Último de tres artículos sobre el viaje del autor a Japón, donde se ha entrevistado con altos directivos de empresas como NTT DoCoMo, Sumitomo Mitsui Banking Corp., Mitsubishi o NEC, ha aprendido sobre el estado del eLearning en el país Nipón, y ha podido colaborar en dos sesiones docentes de las universidades de Osaka y Doshisha (Kyoto).

(Tiempo estimado de lectura: 4 minutos)

En las dos entregas anteriores de esta trilogía (Domo Arigato-I y Domo Arigato-II respectivamente) se intentó exponer porqué los aspectos culturales, socioeconómicos y educativos de Japón, lo convierten en terreno muy bien abonado para la implantación del eLearning. Por consiguiente, es de esperar que su crecimiento allí sea muy vertical en los próximos años.

Pero, ¿de qué punto se parte actualmente? ¿Cuál es la situación, a día de hoy, y por qué?

La realidad es que, en el país Nipón, la educación virtual presenta un excelente aspecto y gran vigor en corporaciones (está incluso más implantado que en Occidente) pero aún le queda un buen camino por recorrer en escuelas y universidades (allí está bastante retrasado respecto a otros países desarrollados).

Dos son las causas principales de este comportamiento, aparentemente contradictorio:

1ª- Idioma.

Las corporaciones han incorporado el eLearning de forma obligatoria y como canal formativo por defecto, pues permite maximizar la productividad de los empleados y es muy bien aceptado por éstos (lógico, dada la muy disciplinada actitud profesional de los japoneses). De esta forma, todos los programas docentes han sido ya traducidos a Kanji, Hiragana y Katakana, o directamente producidos en japonés, no presentando problemas de compatibilidad idiomática.

Por el contrario las escuelas y universidades, casi todas de corte educativo muy tradicional, están tardando más en crear/traducir contenidos: a los profesores aún les cuesta aceptar un cambio tan importante. Y, en ausencia de caracteres orientales, pocos son los estudiantes que pueden acceder a programas en inglés por Internet (ya se dijo que no demasiados japoneses hablan una segunda lengua).

2ª- Soporte.

Las empresas tienen un índice de implantación de PC alto (parecido al nuestro) y, con ellos, los empleados pueden acceder a la educación virtual con comodidad y desde sus puestos de trabajo.

Por el contrario, las generaciones más jóvenes usan el PC mucho menos que en Occidente, y mucho menos que sus mayores (pues los teclados orientales requieren cierto entrenamiento para ser usados con soltura, debido a su complejidad, y este entrenamiento lo desarrollan mucho más rápido los profesionales -obligados a ello- que los estudiantes). De hecho, Internet fija presenta una introducción media notablemente inferior a la de Occidente, a nivel país, precisamente porque los jóvenes trabajan muy poco con PC.

Sin embargo, lo que sí emplean constantemente los escolares y universitarios es el móvil (muchísimo más que en Europa o USA, llegando a ser verdaderamente adictivo). Ese sí es un soporte de acceso a Internet verdaderamente eficaz para los estudiantes, gracias al i-mode de NTT DoCoMo. El diseño del teclado, con caracteres e ideogramas que se auto-sugieren en las pantallas (igual que sucede con las palabras, en nuestros móviles occidentales), resulta paradójicamente mucho más intuitivo y fácil de usar que un teclado de PC fijo. Así, Internet móvil tiene una introducción media muy superior a la nuestra: 39 millones de usuarios de i-mode actualmente (nada menos que un 31% de la población). Y ese sí es el vehículo mediante el cual se podría intentar empezar la introducción del eLearning en Japón, para jóvenes, en tanto sus profesores se modernizan, entienden la potencia de la formación virtual, empiezan a producir más lecciones en japonés, y los estudiantes utilizan el PC fijo con más asiduidad.

Sería, por consiguiente, un mLearning (en nuestra siguiente entrega hablaremos de él), que puede ser una vía muy natural para hacer llegar píldoras formativas a las nuevas generaciones niponas pues, como dice Irene Kunii:

Hay algunas cosas sin las cuales una adolescente japonesa no sale de casa: sus zapatos de plataforma, algún producto para retocarse el color del pelo y su teléfono con i-mode

Por lo tanto y como síntesis de lo dicho en estas tres entregas:

1- Casi todos los japoneses siguen siendo unos Distance Learners potencialmente muy buenos. Como nación, una de las que mejor lo recibirá.

2- En las corporaciones se ha implantado ya con fuerza, pues era imprescindible y se ha facilitado su uso (idioma y soporte).

3- En escuelas y colegios puede tardar un poco más por el exagerado conservadurismo de profesores (idioma) y la alta introducción de móviles, en perjuicio de PC fijos (soporte). Pero se acabará implantando también con fuerza y, mientras tanto, puede emplearse el mLearning para ir entrenando a los más jóvenes.

4- Una vez Japón esté convertido al eLearning y/o mLearning, el resto de Asia irá imitándolo. Y son 2000 millones de personas, el 57% de la población mundial…

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