mar 22 2002

Postal desde América

Publicado por a las 10:15 en Revista eLearning

Visión actualizada y global sobre el llamado eLearning. Síntesis de un viaje a algunos centros universitarios que son referentes mundiales en este sector.

(Tiempo estimado de lectura: 4 minutos)

Recientemente he estado visitando el Massachusetts Institute of Technology (MIT), la Harvard University y el Instituto Tecnológico de Monterrey (el Tec), donde he compartido unos días de trabajo con profesores americanos, hablando de eLearning y aprendiendo de algunos de los mejores expertos mundiales en la materia.

Lo que está por venir en este campo es verdaderamente apasionante. Tan sólo unos breves datos para ilustrarlo.

El Tec de Monterrey tiene 95.000 alumnos, de los cuales 80.000 son distance learners. La Universidad Virtual del Tec por iTV, se compone de 9 centros transmisores de videoconferencias para iTV satelital, con 5 satélites en órbita que distribuyen la señal a 29 campus físicos (localizaciones con instalaciones de cierta importancia, preparadas para recibir video streamings o videoconferencias), en 26 ciudades latinoamericanas. Las salas de grabación tienen capacidad para unos 40 alumnos presenciales, que dan mayor viveza a las clases. Son modernísimas, con 4/5 personas de equipo técnico por sesión sincrónica (instalación anexa), sala de mezclas y post-producción, racks de video-audio, etc. Pero si el eLearning se imparte por Internet, la escalabilidad es aun mayor. Tec.com.mx (la Universidad Virtual vehiculizada a través de Internet) cuenta con 1430 sedes de campus físico, es decir, comunidades u oficinas más pequeñas, donde se pueden recibir clases virtuales, con un encargado al mando y, al menos, 1 pantalla o PC. Algunas de ellas son minúsculas, situadas en pueblecitos y aldeas.

La existencia de campus físicos sólo es imprescindible para la enseñanza sincrónica. Si la formación es asincrónica, con alumnos algo más avanzados (ejecutivos, profesionales en formación contínua y corporaciones), entonces el alcance es teóricamente global (anywhere, anytime).

La Universidad Virtual, sumando ambos soportes (iTV + Internet), tiene más de 6800 profesores de más de 70 países, que imparten desde cualquier lugar que cuente con un equipo adecuado (desde todo el Mundo). Tanto alumnos como profesores se interconectan, allí donde estén.

La globalización ha llegado al campo de la educación: Las Nuevas Tecnologías permiten ir a buscar lo mejor, se encuentre donde se encuentre, y llevarlo a donde se necesite, cuando se requiera.

No obstante, si bien el espacio y el tiempo no parecen, a día de hoy, barreras tan infranqueables, el descubrimiento de la capacidad de aprendizaje individual, se revela de importancia capital. ¿Cómo reaccionarán los nuevos distance learners ante el terrible aislamiento que puede inspirar una fría pantalla de TV o de ordenador? ¿Qué ocurrirá si se suspende definitivamente el contacto físico con profesores, alumnos, aulas? ¿De verdad la formación será tan eficaz, a largo plazo? ¿De verdad, con todo rigor, se podrá aprender y asimilar exactamente lo mismo?

En centros tan prestigiosos como el propio Tec, en México, el MIT y Harvard, en los USA, o la UOC, en nuestro país, los diseñadores de cursos virtuales se formulan estas preguntas e investigan muy activamente para mejorar las técnicas. Las respuestas que están hallando implican, al tiempo, un gran reto y una gran misión: se puede formar con eficacia muy parecida…pero no resulta nada, nada fácil.

En efecto, la ausencia de pautas muy marcadas, la gran flexibilidad en horarios y ubicaciones, y la ausencia de disciplina académica presencial, favorecen enormemente la formación continua (para profesionales que trabajan en corporaciones y no tienen tiempo de acudir a clases presenciales) pero dificultan el trabajo de los profesores, el seguimiento de los programas de larga duración (carreras y masters) y la educación integral. Los cursos deben estar muy bien diseñados, ser muy atractivos, los tutores virtuales deben estar muy encima de los alumnos y éstos tener un grado de autoexigencia relativamente alto. Entonces, el eLearning funciona muy bien. Pero reunir todos estos factores simultáneamente está al alcance de pocos centros. Al menos, hasta que se implante la cultura de eLearner.

MIT y Harvard coinciden en señalar que, probablemente, los sistemas deberán ser mixtos (en alguna medida, aunque sea escasa, también presenciales). Sin embargo, Stanford, Columbia, la UOC y el Tec están también apostando por enseñanza 100% virtual…aunque bien diseñada.

Sin duda, el eLearning en empresas crecerá muchísimo, pues es mucho más asimilable y requiere menos esfuerzo: las llamadas píldoras de eLearning resultan muy digestivas. Pero la formación superior en programas largos, precisa sistemas muy sofisticados, alta especialización y (muy importante) que nos demos tiempo (todos) para aprender a aprovechar, plenamente, su inagotable potencial. No hay que correr: hay que hacer buenos programas.

La respuesta, como siempre, la tiene el cliente. En este caso, la respuesta la tienen los alumnos. Si los cursos no son de calidad, durarán muy poco.

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